Las moscas del pasillo me dan la bienvenida
Suspiro con desgano antes de abrir la chapa
Y en solo 10 segundos
Solo 10 eternos segundos para descubrir con placer amargo
Que esas moscas fuera de todo control burgués
Son la única bienvenida
No me quejo
No reclamo
Me puedo rascar las bolas y oler después mis dedos
Preparar té sin que nadie cuente las cucharadas de azúcar
Cagar con la puerta abierta del baño
Hay días en que quieres abrazar más que aire
Y discutir con alguien más que los recuerdos
Las moscas se hacen las desentendidas
Y el gato es cada día menos mascota
No me quejo
No reclamo
Y de llorar solo aprendes hacerlo en silencio
Silencio
Nunca supe de algo más sagrado que eso
El silencio y la soledad se confunden con la libertad
Y eso me tiene algo más contento.

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