Excusas a modo de contexto y contexto para justificar lo
humano:
Cuenta la leyenda que un paria se enamoró y actuó como
una persona casi común, irresponsable, hipócrita y egoísta. Si bien su amor era
de verdad, cometió dos errores fatales; siguió siendo un crápula y estúpidamente
hizo de su vida muy pública por las redes sociales (al igual que muchos que
creen que sus vidas patéticas o ganadoras les puede importar al resto). Por
suerte para este paria, la vida da segunda oportunidades al igual que el aborto
y ahora está feliz subiendo de peso y haciendo panoramas de fin de semana. Si bien
ahora solo se limita a publicar poesía de dudosa calidad y hacer uno que otro
comentario, encontró entre su baúl mágico (solo es una carpeta de archivos, en
verdad nada del otro mundo) este poema de esa época cuando todo era público.
Por razones que con frecuencia rayan en la vergüenza ajena, desea compartir con ustedes algo que se puede rescatar de forma positiva (a la mierda la objetividad) y esperando que la flaca le guste.
Pude destruir el mundo
Pero preferí estar contigo
Pude sacrificar a dios fumándome la biblia
Pero preferí estar contigo
Pude dispararle al presidente
Pero preferí estar contigo
Pude desconcertar la concertación
Pero preferí estar contigo
Pude pelear con mil payasos
Pero preferí estar contigo
Pude cambiar el destino del mundo haciendo tropezar a los
poderosos con cascaras de plátano
Pero preferí estar contigo
Pude asesinar a miles de aburrimiento con chistes fomes
Pero preferí estar contigo
Pude hacer obscenidades con una monja ninfómana en la
catedral de san pedro
Pero preferí estar contigo
Pude ser simplemente una oveja con piel de lobo estepario
Pero preferí estar contigo
Pude ser simplemente quien solo apaga la luz de mi pieza
Pude ser simplemente el que busca los restos de comida en
un refrigerador
Pude ser simplemente el triste sonriente rebelde
Pude ser simplemente el que estaba esperando algo
Pero preferí estar contigo.

dedito para arriba
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